martes, 18 de septiembre de 2007
combustión mental, instrucciones p conseguir la felicidad
Solucione sus problemas económicos, solo un tonto los tiene. Mire mucha televisión y asienta todos los comentarios fascistas del noticiero: así echará las culpas a los chivos expiatorios del sist. No pertenezca a la clase alta ni a la baja, es preferible pertenecer a la inocua clase media. No aspire a amores imposibles, ni grandes bellezas; más bien confórmese con lo que esté a su alcance, aunque no le guste, las frustraciones no son para nada aconsejables. Abandone todos sus sueños y proyectos y acomódese lo mejor posible a las circunstancias y nunca intente cambiar el destino. No intente resaltar en absolutamente nada y nunca sea más inteligente que el nivel medio esencial. Nunca piense en cosas vanas y sin respuestas; como la muerte o la pobreza del mundo, si hace frío no piense en el que vive en la calle, si hace calor no piense en el cambio climático; nada insolucionable conduce a la felicidad. Echele la culpa de sus frustraciones a los inmigrantes, los delincuentes y demás minorías que no podrán contestarle. Busque soluciones finales violentas, justas e inaplicables y asegúrese de tener sentido común digno de un ignorante. Vote, piense, vistase, razone y eyacule como lo hace la mayoría. Sea ruín, mentiroso, malicioso y crápula; las personas que no lo son suelen ser muy infelices. Adopte cualquier religión y haga de cuenta que es un buen samaritano, exteriormente. Cuando le pidan limosna responda: ya dí. Duerma de noche y madrugue, trabaje solamente lo necesario y siempre de acuerdo con las normas y las autoridades; siempre piense que nunca podrá cambiar al mundo. Y nunca, nunca, ni por casualidad piense o intente ser artista; esa es la fórmula más certera para ser un infeliz.
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1 comentario:
esto parece escrito por Moria Casan, pero con ayuda de alguien.
El gordo infeliz.
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