- Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida toda de una vez.
- Sólo por hoy tendré máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis palabras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.
- Sólo por hoy seré feliz, en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.
- Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.
- Sólo por hoy haré una buena acción y no la diré a nadie.
- Sólo por hoy haré al menos una cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.
- Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.
domingo, 26 de agosto de 2007
Tarde de domingo dominguera... de la serenidad
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario